La luz de las zonas comunes, el ascensor, el alumbrado del portal o el garaje suman un gasto fijo que cada mes pagan todos los vecinos. Y casi siempre se puede reducir. El problema es que nadie en la comunidad tiene tiempo (ni ganas) de pelearse con las compañías. Aquí tienes lo esencial para empezar a ahorrar.
1. La potencia del contador común casi siempre está mal ajustada
Es muy habitual que la comunidad pague por una potencia superior a la que realmente necesitan el ascensor y el alumbrado. Ajustarla es de los cambios más rápidos y con efecto directo en el recibo.
2. La tarifa debe encajar con cuándo se consume
El alumbrado de zonas comunes consume sobre todo de noche; el ascensor, a lo largo del día. Elegir la tarifa por tramos adecuada a ese patrón puede suponer un ahorro notable frente a una tarifa plana mal elegida.
3. Decisión fácil de aprobar en junta
Un buen análisis te deja por escrito el ahorro estimado, para que el administrador o el presidente lo presente en junta con números claros. Sin permanencias y sin obras: solo optimizar lo que ya tenéis contratado.
¿Cuánto puede ahorrar tu comunidad?
Envíanos la factura del contador común y te decimos el ahorro estimado, por escrito, en menos de 24h.
Analiza la factura de la comunidadEl papel del consultor energético independiente
En IFACT trabajamos para la comunidad, no para ninguna comercializadora. Analizamos la factura común, comparamos el mercado y os entregamos una propuesta clara. Si ya tenéis una buena tarifa, os lo decimos; y si hay ahorro, lo veis en euros antes de decidir nada.